EL REY VA DESNUDO
“El Rey Va Desnudo”: Este cuento se refiere a la franqueza y honestidad de una única persona entre todos los habitantes de un reino cuyo rey había sido engañado por ciertos personajes que le habían prometido vestirlo con ropaje dignos de su magnificencia y realeza. Resultado, nadie se atrevía a decirle que lo habían engañado, salvo un niño pequeño y honesto, que al verlo gritó la verdad: “El rey va desnudo”.
Mejor lo explica Wikipedia: “El traje nuevo del emperador es un cuento de hadas danés escrito por Hans Christian Andersen y publicado en 1837. La historia es una fábula o apólogo con un mensaje de advertencia: Sólo porque todo el mundo crea que algo es verdad, no significa que lo sea, o también: No existen las preguntas estúpidas.” Y aquí viene la trama, tomada de la misma fuente: “Hace muchos años vivía un rey que era comedido en todo excepto en una cosa: se preocupaba mucho por su vestuario. Un día escuchó a dos charlatanes llamados Guido y Luigi Farabutto decir que podían fabricar la tela más suave y delicada que pudiera imaginar. Esta prenda, añadieron, además tenía la especial capacidad de ser invisible para cualquiera estúpido o incapaz para su cargo. Por supuesto, no había prenda alguna sino que los pícaros hacían que como que trabajaban en la ropa, pero se quedaban ellos los ricos materiales que solicitaban para tal fin. Sintiéndose algo nervioso acerca de si él mismo sería capaz de ver la prenda o no, el emperador envió primero a dos de sus hombres de confianza a verlo. Evidentemente, ninguno de los dos admitieron que eran incapaces de ver la prenda y comenzaron a alabar a la misma. Toda la ciudad había oído hablar del fabuloso traje y de que era invisible para cualquier estúpido o incapaz para su cargo, y estaba deseando comprobar cuán estúpido era su vecino. Los estafadores hicieron como que le ayudaban a ponerse la inexistente prenda y el emperador salió con ella en un desfile sin admitir que no la veía, lo cuál hubiera significado que era demasiado inepto o estúpido como para poder verla. Toda la gente del pueblo alabó enfáticamente el traje temerosos de que sus vecinos se dieran cuenta de que no podían verlo, hasta que un niño dijo: “Pero si va desnudo”